Viajar solo es una de esas experiencias que mucha gente quiere probar… pero también una de las que más miedo da. Antes de hacerlo, tu cabeza se llena de dudas, escenarios raros y preguntas sin respuesta. Después, te preguntas por qué no lo hiciste antes. Los miedos antes de viajar solo Miedo a aburrirte, a sentirse solo, a no saber qué hacer si algo sale mal. Miedo a comer solo en un restaurante, a perderte, a no hablar el idioma o a que los demás piensen que estás "solo porque no tienes con quién viajar" La realidad es que casi todos esos miedos vienen de imaginar el viaje desde casa, no desde la experiencia real. Una vez estás allí, el foco cambia: ya no piensas tanto en cómo te ven los demás, sino en cómo te sientes tú. Los momentos raros e incómodos. Viajar solo también tiene sus silencios incómodos. Hay cenas en las que miras alrededor y todas las mesas están llenas de grupos. Hay trayectos largos en los que nadie te habla. Hay decisiones que solo tú tienes que tomar,...